Los días largos invitan a descubrir rincones de Galicia donde ver puestas de sol de ensueño. Un plan que te permite disfrutar de unos arréboles con tintes anaranjados y lilas, únicos en la Península. Y que nunca falla, tanto si vas solo como si vas acompañado, por ser un momento de pausa, desconexión, de estar en contacto con la naturaleza y lejos del ruido.
En esta breve lista, te proponemos tres paradas obligatorias para contemplar el atardecer si te vas a hospedar en alguno de nuestros hoteles Carrís de Galicia:
Ventana al Atlántico – A Coruña
Esta construcción de 4,5 m de altura, erigida sobre doce bloques de granito, se alza en la costa de la ciudad de A Coruña. Su ubicación privilegiada, frente al océano Atlántico, la convierte en un enclave ideal para contemplar la puesta de sol.
Situada entre el monte de San Pedro y O Portiño, no solo ofrece la posibilidad de observar uno de los últimos puntos del país por donde se esconde el sol, sino que también cuenta con vistas a las islas de San Pedro y Punta Langosteira.
Desde allí, las vistas de la costa te dejarán sin palabras, pero la experiencia no sería la misma sin la emblemática Ventana al Atlántico. Una obra de Francisco Pazos Martínez, que deja en manos del visitante si llevarse una fotografía digna de postal.
Parque de San Domingos de Bonaval – Santiago
Puede que el Parque de la Alameda sea el más conocido de la capital gallega, pero el de San Domingos de Bonaval tiene mayor potencial cuando se trata de sentarse a presenciar el atardecer.
Apenas a un par de calles del centro, su singular disposición en ladera deja entrever la línea del horizonte desde distintos niveles orientados hacia poniente. La Catedral de Santiago y el conjunto monumental son algunos de los puntos turísticos que se distinguen desde este punto. Además, los característicos tejados compostelanos aportan un encanto especial al paisaje.
Este espacio verde es frecuentado a menudo tanto por locales como por estudiantes que acuden con el mismo propósito o que, incluso, mejoran el plan con un picnic improvisado. El parque cuenta también con senderos ondulados, fuentes y un notable interés botánico.
Mirador O Cabo do Mundo – Ourense
Este mirador es uno de esos imprescindibles para quienes desean empaparse de la Ribeira Sacra en todo su esplendor. Se encuentra frente al meandro que dibuja el río Miño en su recorrido, con una panorámica de 360º del paisaje.
Gracias a su altitud, se puede identificar el característico sistema de cultivo de la vid en bancales, que define esta región, desde el aire. El acceso es sencillo en coche y dispone de aparcamiento gratuito, con fácil accesibilidad para personas con movilidad reducida.
Si te animas a irte más lejos a pasar el día, la Illa Pancha, junto a las costas de Ribadeo (Lugo), y el Mirador A Siradella, en el punto más alto de O Grove (Pontevedra), son otros de los puntos imprescindibles.